
Que la música es un mercado deshumanizado, que cambió el placer de mostrar al resto el mundo interior, por la aplastante necesidad de consumo de una sociedad capitalista, son comentarios constantes entre muchos. En gran parte tienen razón, pero considerando el contexto histórico en que vivimos buscar las causas y proponer soluciones sería una
pérdida de tiempo, porque esta industria es sólo una más dentro de las artes, como lo son también el cine y la literatura.
Muy de vez en cuando hay quienes se escapan a esta constante, son pocos pero existen. En Europa tienen a
Elton John y a
Bono y en Latinoamérica tenemos a
Víctor Jara, Silvio Rodríguez y
Víctor Heredia. Para quienes piensan que el interés social se limita sólo a los jóvenes de antaño y que la preocupación fue prácticamente sepultada junto al siglo que pasó , recibieron una gran sorpresa en julio pasado cuando se llevó a cabo el concierto solidario más grande de la historia llamado
Live 8.
Con
5 escenarios situados en las principales superpotencias políticas y económicas, más de
100 artistas , un millón de asistentes y dos mil millones de personas siguiendo atentamente una cruzada musical , que por primera vez en mucho tiempo no se buscó dividendos personales, ni dinero , sino sólo crear conciencia entre los
8 personajes más poderosos del planeta.
Como buenos representantes del tercer mundo los latinos nos limitamos a copiar ideas y bueno si ya estamos en esa dinámica, mejor es que sean positivas. Así aparece entonces la propuesta de un
Live 8 para Latinoamérica.El tema es serio, no se trata sólo de una buena acción que alimentará los egos de los artistas locales sino de una lamentable realidad de amargas contradicciones. Por un lado
¡somos los más! los con más delincuencia, corrupción y desigualdad, y por otro lados
¡somos los menos! los con menos ingresos per cápita o con menos calidad de educación
Como la idea es linda los nombres de los voluntarios no se hicieron esperar,
Juanes , Shakira, Alejandro Sanz, Cafeta Cuba, Molotov fueron los primeros, sin duda , quedan muchos más para engrosar esta lista. Pero como decían hace varios años Los Rodríguez
“No se puede, no se puede vivir del amor... las deudas no pueden pagar con amor” el paso más urgente antes que buscar participantes es encontrar patrocinadores para el magno evento.
Esta tarea no es fácil, por un lado es cierto que los gobiernos de sur y Centroamérica invierten en este tipo de causa , pero es verdadero también que la cantidad que aportan no es suficiente, así que para solventar el déficit no queda más que la alternativa de siempre
Los Privados. Estos Personajes que suelen tener sus mañitas, como que aparezca casualmente alguna de sus empresas o que incluyan a los infaltables
tongos ( grupitos aparecidos de no se donde, que muy pocas veces cantan , componen o tocan y que terminan acaparando toda la atención de la prensa ) no obstante, son necesario, mi abuelita decía
" el que quiere celeste que le cueste" así que si se quieren apoyo habrá que hacer sacrificios.
Esta vez me abstraeré del la mente negativa del chileno y esperaré que quienes lleven a cabo esta idea tomen todas las precauciones para que se logre una exitosa realización (como no buscar auspiciadores a última hora, no privatizar los derechos de transmisión y asegurarse de contar con músicos responsables) todo con el fin de aportar con un granito de arena en la lucha contra
la pobreza monetaria y espiritual que afecta a ambos medios, el social y el musical.
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