Santiago de Chile, Noviembre 23- 2005:
Cada vez que he llegado a casa después de un magno evento musical tengo en mi interior esa sensación de felicidad y frustración, por una parte me domina la alegría de haber estado ahí pero a la vez la tristeza también se apodera de mi ser al darme cuenta que ya se acabo. Cuando desperté esa mañana (
12 pm)por fin pude dejar el fantasma de esa sensación atrás y a pesar del peso emocional y físico de haber vivido
una de las noches más memorables de mi vida me levante con toda la energía para presenciar el segundo concierto de Pearl Jam en Chile.
Los síntomas de resfrió
mejor tomado de mi vida eran inminentes, pero para ser sincera poco importaba. Repetí el mismo ritual del día anterior, esta vez con menos mariposas en la guatita, en Escuela Militar tome la misma Metrobus que nuevamente iba repleta de chascones con bototos y camisas de franela, pero a diferencia del día anterior había
más vigilancia policial, hasta me revisaron (pero igual no ma entre la cámara)
El ambiente al interior del reciento era
más tranquilo, básicamente porque muchos al igual que yo se repetían el plato, el frío fue el único que nadie había invitado pero que llegó igual . Sin la puntualidad del día anterior a las
8:10 pm salió al escenario nuevamente
Mudhoney, esta vez logró prender más al público, aunque no tengo idea si fue porque les gustaba el grupo o porque querían saltar para evitar el frío.
A las
8:45 pm los también grungeros de Seattle se bajaron del escenario, esta vez la espera fue mucho más larga (hasta las
9:20 pm) los nervios de los que iban por primera vez eran evidentes, yo estaba tranquila porque por lo menos esta vez estaban ambas pantallas instaladas (aunque justito a la hora). Finalmente se apagan las luces y mientras se escuchaba fuertemente
“Ole ole ole ole….Pearl Jam Pearl Jam” los primeros acordes de
Given to Fly interrumpen el clamor popular, antes de llegar al coro, San Carlos era una gran masa que saltaba y cantaba al unísono.
Sin descanso ni para el cuerpo ni para el alma le siguieron
Whipping , Animal y Save you, aún no entiendo bien la razón pero esta vez el mar humano estaba más calmo, lo que no significa que no disfrutaran y saltaran como enfermos, a tal punto que un pequeña y flaca fanática como yo logro llegar hasta la reja sin sufrir ningún rasguño.
Al finalizar
Do the Evolution Eddie se dirigió a esas 25 mil almas diciendo
“Hola Santiago… yeahhh (todos) y mientras hacia un salud con todos, se podía escuchar en un español muy precario
“vino de Chile si ” yeahhh (todos) , pero sin duda de todas sus intervenciones en nuestro idioma, la que casi echa el estadio abajo fue cuando dijo “
Son un publiqui …son un publico…. ¡Bakan! Yeahhhhhhhhhh (todos)….A ustedes speaking….es muy emociooooonante saber que podemos venir a Chile y no hacer un solo concierto…. sino dos….. yeahhhh (todos) nos sentimos honrados de tener tanta gente que nos viene a ver tocar…… y por lo que podemos decir son todos…. muy buenas personas…gracias….and this song is call Even Flow”
El sonido envolvente de
Insignificante, In my tree, Immortality , State of love and trust y Faithful fueron una prueba fehaciente que los años no pasan en vano y que la perfección es casi dueña de de las manos y voz de Gossard, McCready, Ament, Cameron y Vedder.
Disfrutar musicalmente cada instante era casi una
obsesión en mi , es que a diferencia del día anterior la tranquilidad de saber que los volvería a ver había desaparecido, por lo tanto todos los presentes como si fuésemos muñecos de goma movimos nuestros cuellos al escuchar el
himno de la juventud olvidada o lo que todos comúnmente conocen como
Jeremy. Esta actitud se repitió con
Daughter, Green disease,Corduroy y Betterman.
Cuando pensaba que dejarían fuera una de mis canciones favoritas, literalmente como música para mis oídos comenzó a sonar en una versión más lenta pero exquisita “
What the fuck is this world.... running to you didn't ...leave a message...at least I could have..heard your voice one last time.daily minefield..this could be my time..how 'bout you?..would you hit me?...would you hit me?” Mi corazón se aceleró , recordé la monumental interpretación de
Porch en su unplugg para MTV hace bastante años atrás. Mientras , al llegar al coro tanto el público como el escenario fue una explosion de energia y placer.
De ahí el primer break, se apagan las luces y todos aterrados ante la posibilidad de que esto haya terminado gritan, pifian y aclaman por varios minutos, sólo logran silenciarse al oír los primeros acordes de una canción que había sido pedida a gritos toda la noche
Rearviewmirror. Como si esto fuera poco y
sin piedad con nuestros corazones tres clásicos
Black, Crazyman y Alive terminaron completaban el cuadro de éxtasis para los fanáticos.
Al llegar al segundo break, sentí un
nudo en la garganta, sabia que no quedaban más de tres canciones mi reloj y las 118 fotos en mi cámara eran el testimonio que esta felicidad no sería eterna. Así es la vida y como dice por ahí un cantante bien mamón (R.A.)
“Siempre lo bueno me duro tampoco…pero no lo niego me diverti” me propuse captar por todos mis sentidos cada detalle, cada fibra de esas tres canciones para atesorarlas por siempre en mi.
Nuevamente el homenaje a
Johnny Ramone (fallecido el 2004) e intimo amigo de Eddie, este mismo mando a pedir un cartel que decía
“ Now I Belive in Miracles” y cantó junto a él la canción (casualmente me entere que ese cartel era del un amigo de un amigo…jaja suertudo el hombre).Cuando creía que lo había visto todo Mermelada de Perla me sorprendió una vez más, sentí tocar el cielo por unos minutos mientras saltaban junto 25 mil desconocidos eufóricos al son de
Rockin in the free World.
Cuando reconocí las notas de Yellow ledbdetter cual enfermo terminal se entregue a mi destino y disfrute aún con el estomago apretado cada segundo de ella. Luego y como nunca antes había prestado atención escuche por última vez en vivo y en directo la voz de mi
¡Betterman! Eddie quién esta vez más riguroso en su promesa juro volver pronto… o por lo menos
¡ antes de 15 años!
Han pasado 4 días ya y la experiencia de ambas jornada comienza a fundirse como un solo gran recuerdo que vivirá y revivirá constantemente con cada canción , foto o video que baje . Solo resta decir gracias Pearl Jam por dos de las noches más inolvidables de mi vida y recordarles a todos que si bien pagaron un precio no despreciable por asistir (según cada bolsillo y fanatismo) ellos nos entregaron algo que no se compra sólo se vive,
la pasión por música.
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